En la mayor parte de las culturas, quienes gozan de un buen sentido del humor, son personas bien consideradas. Por lo general, eran y son personas con una gran fortaleza interna, dinamismo y energía personal, capaces de superarse, creativas, empáticas y entusiastas. Las personas sabias son en realidad las que saben sonreír y reír mucho, porque saben mejor que nadie lo importante que es la risa para disfrutar de una mejor calidad de vida y gozar de la felicidad.
Nunca dejes pasar un día sin reir por algo. Hay demasiadas razones para estar feliz y a veces solo nos encerramos en las pequeñas cosas que nos entristecen.
Toma un café y disfruta su sabor lentamente, detente a escuchar el canto de los pájaros o el color de las hojas de los árboles, recuerda todo eso que te ha hecho reír en el pasado, toma el teléfono y llama a esa amiga o amigo y júntense para recordar, reír y soñar.
Sonríe, disfruta la vida, y que cada arruga en tu piel sea sólo el reflejo de esa vida bien vivida.
Su objetivo primordial es conseguir, que la persona aprenda que sentirse alegre y feliz es una decisión personal e intransferible que sólo uno mismo puede tomar, y que ésta decisión, pasa por cambiar muchas creencias en cuanto a la percepción de uno mismo, en cuanto a la capacidad para afrontar la vida diaria, cómo nos afecta el entorno que nos rodea, cuál es nuestro objetivo en la vida, dónde ponemos nuestra intención, cómo nos limita nuestro ego, que tanto estamos dispuestos a compartir el amor, la amistad y la felicidad.
«Una sonrisa no cuesta nada, pero da mucho. Enriquece a quien la recibe, sin hacer más pobre a quien la da. Solo necesita un instante, pero algunas veces su recuerdo perdura para siempre. Crea felicidad en casa, genera buena voluntad, y es la contraseña de la amistad. Es un descanso para el preocupado, anima al desesperado, alegra al triste y es el mejor antidoto para todo tipo de problemas. No puede ser comprada, perdida ni robada, pues hasta el preciso momento en que se dá, carece de valor»
En los Encuentros de Risoterapia, utilizamos diferentes técnicas que promueven la desconexión de nuestras preocupaciones a través del juego y el entretenimiento, y que nos ayudan a liberar las tensiones del cuerpo y de la mente, para así alcanzar la carcajada.
Entre ellas podemos destacar, la expresión corporal, los juegos, la música, la danza, los ejercicios de respiración, los masajes; todas ellas son técnicas para reír de manera natural, sana, para que la risa salga del corazón, del vientre.
Palabra curiosa, que empieza a sonar cada día más en la mente de las personas, aunque no sepan muy bien de qué se trata. A menudo suelen preguntar: ¿Y qué es lo que realizas en los encuentros? Porque si se trata sólo de reír, yo ya me río bastante. pues eso está muy bien, pero en seguida ves que la persona no se ríe tanto, ni se siente tan bien, es sólo un mecanismo de defensa frente a lo desconocido, un intento de mantener una distancia para protegerse de loincierto.
La risoterapia no consiste sólo en hacer reír a la gente sin más, aunque a algunos esto ya les bastaría, sino que es una divertida disciplina terapéutica que consigue despertar en pocos minutos nuestra capacidad de sentir, de amar, silenciar nuestras preocupaciones, incrementar nuestra creatividad, sencillamente utilizando la risa como camino. Es una forma de alinearnos con el bienestar, la conciencia y la salud física emocional.