NUNCA DEJES…

Nunca dejes pasar un día sin reir por algo.
Hay demasiadas razones para estar feliz y a veces solo nos encerramos en las pequeñas cosas que nos entristecen.

Toma un café y disfruta su sabor lentamente, detente a escuchar el canto de los pájaros o el color de las hojas de los árboles, recuerda todo eso que te ha hecho reír en el pasado, toma el teléfono y llama a esa amiga o amigo y júntense para recordar, reír y soñar.

Sonríe, disfruta la vida, y que cada arruga en tu piel sea sólo el reflejo de esa vida bien vivida.

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